• 01/05/2008

Hipertensión, la epidemia silenciosa

Más de 4.000 congresistas han asistido el pasado mes de abril a la 13ª reunión de la Sociedad Española de Hipertensión Liga Española contra la Lucha de la Hipertensión Arterial (SEH-LEHLA), celebrada en el Palacio de Congresos de Valencia. Los organizadores del encuentro han desarrollado un programa de marcado carácter multidisciplinar. Una de las líneas del congreso ha consistido en plantear el tratamiento de la hipertensión arterial desde un enfoque global de los factores de riesgo cardiovasculares.

Durante cuatro días, más de 200 especialistas en diferentes ámbitos médicos relacionados con la hipertensión expusieron los últimos descubrimientos y tendencias en este campo. Todas las áreas médicas que abordan las patologías que forman el riesgo cardiovascular han tenido presencia en este encuentro: hipertensión, atención primaria, cardiología, medicina interna, endocrinología, neurología y nefrología.

La Hipertensión Arterial es un problema de salud de primer orden debido a su magnitud. No obstante, constituye el factor de riesgo vascular modificable más frecuente entre las dolencias de la enfermedad vascular. En términos económicos, la hipertensión cuesta a los españoles 1.200 millones de euros, 480 por diagnóstico, tratamiento e ingreso hospitalario y 721 en costes relacionados con bajas, pérdidas de productividad e invalidez.

Un 30% de la población sufre hipertensión La Comunitat Valenciana presenta un índice de hipertensos de los más altos de España: un 30% de la población, tasa similar a la de otras autonomías como Andalucía, Baleares y Canarias, todas ellas a la cabeza en los índices de mortalidad por esta causa. Uno de las principales herramientas para reducir estas tasas es la lucha contra la obesidad, cada vez más común en nuestra sociedad, incluso entre los adolescentes: uno de cada cuatro presenta obesidad o sobrepeso. Un estudio elaborado por SEH-LEHLA presentado en la reunión pone de manifiesto que casi la mitad de los hipertensos valencianos tienen obesidad abdominal y/o exceso de colesterol y triglicéridos; que el 20% son diabéticos y que el 19% son fumadores.

Esta epidemia silenciosa, tal y como la denomina la OMS, puesto que no causa síntomas- ocasiona graves trastornos: trombosis, hemorragias cerebrales, insuficiencia renal y alteraciones vasculares. Según los especialistas, una de cada cuatro muertes que se produce en países desarrollados se debe a un proceso cardiovascular.

El problema va en aumento Lejos de remitir, las cifras de hipertensión cotizan al alza. Las previsiones son escalofriantes: en 2025 la mitad de los adultos de los países desarrollados serán hipertensos. Para entonces, la hipertensión se habrá convertido en una epidemia de dimensiones planetarias si no se articulan severas medidas de control.

Con este objetivo, la SEH-SEHLA está ultimando un informe elaborado en colaboración con 20 entidades científicas titulado Declaración sobre estrategias de futuro en política sanitaria para prevenir y controlar la presión arterial. El documento persigue poner en marcha un plan sanitario global, que sólo puede tener éxito si autoridades sanitarias, profesionales médicos, pacientes y población en general van todos en la misma dirección.

El informe recoge cuatro grandes ideas: control de la hipertensión en los procesos asistenciales, potenciar la autonomía de los profesionales en la prevención y control de la hipertensión, mejorar el cumplimiento terapéutico del paciente y cuantificar de manera eficiente el pretendido ahorro económico que esta estrategia supondría.