• 01/07/2010

El Palacio de Congresos celebra su duodécimo aniversario

En doce años el Palacio de Congresos de València ha pasado de ser un edificio que trataba de hacerse un hueco en el mercado de reuniones, a ser uno de los recintos referentes en el turismo congresual a nivel nacional e internacional. Además se ha convertido en una de las piezas fundamentales para la transformación de València en una ciudad moderna y cosmopolita.

Desde su inauguración el 2 de julio de 1998, el edificio diseñado por Norman Foster ha conseguido albergar más de 1.900 eventos, que 1,3 millones de personas pasaran por sus instalaciones y generar un impacto económico en la ciudad superior a los 600 millones de euros.

Durante este tiempo hemos aprendido sobre medicina, arquitectura, economía, disfrutado de grandes conciertos y vivido la realidad de voluntarios o las víctimas del terrorismo, eventos que además han permitido recibir a personalidades de todos los campos, generando una importante repercusión en los medios de comunicación y permitiendo que gente de todo el mundo conozca dónde estamos.

La intensa actividad del Palacio ha permitido que València sea, según ICCA (Asociación Internacional de Congresos y Convenciones), la ciudad europea con un mayor crecimiento en el número de congresos celebrados durante este periodo.

El consejero director-gerente del Palacio de Congresos de València, José Salinas, ha destacado que "la importancia de contar con un recinto como el Palacio ha permitido poner a València en el mapa, no sólo para el turismo tradicional sino para el turismo de reuniones, el cual genera un impacto económico muy elevado sobre la ciudad, permitiendo con ello contribuir a la mejora y ampliación de sus infraestructuras".

El recinto es la esencia de la modernidad de una nueva ciudad que se abría al mundo a finales del siglo pasado y daba un paso de gigante con la inauguración del Palacio de Congresos de València, erigiéndose como el primer gran lugar de la capital del Turia para la realización de grandes eventos. Su apertura significaba también dinamizar uno de los principales accesos de la ciudad, liderando el desarrollo urbanístico de la zona Noroeste, convirtiéndose en el catalizador de la rápida e intensa transformación acontecida en sus alrededores con la progresiva apertura de hoteles, comercios y edificios de oficinas y viviendas en los últimos años.

Dos elementos son fundamentales a la hora de trazar la historia del Palacio, su apuesta por la sostenibilidad y su autosuficiencia económica. En este sentido surge el proyecto ECO con el que se pretende atraer hasta el recinto la celebración de eventos sostenibles en nuestras instalaciones, pero que además incorpora un serie de actuaciones, como la transformación realizada en la cubierta del edificio con la incorporación de una instalación fotovoltaica única, que tienen como objetivo respetar el medio ambiente y que han permitido reducir el consumo en un millón de kwh al año y generar un ahorro anual de 250.000 euros.

Del apartado económico es destacable que el Palacio haya alcanzado una posición privilegiada en el mercado internacional de forma autónoma, gracias a una autosuficiencia presupuestaria que le permite estar en la vanguardia tecnológica y consolidar las políticas de gestión implantadas, las cuales le sirven para funcionar exclusivamente con los recursos que genera además de haberle permitido reinvertir más de 8 millones de euros en mejoras en sus propias instalaciones y equipamientos.

Entre los hitos más significativos se pueden destacar los diferentes reconocimientos obtenidos como el del Royal Institute of British Architechs (RIBA) en 1999, como mejor Edificio Europeo, el premio OPC otorgado por la Federación Española de Empresas Organizadoras Profesionales de Congresos y su elección como tercer mejor Palacio de Congresos del mundo, galardón que otorga la AIPC (Asociación Internacional de Palacios de Congresos).

Paralelamente el Palacio también ha trazado un compromiso continuo por la calidad, contando en la actualidad con el Sello de Excelencia 400+ otorgado por la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM), el cual se une al Sistema Integrado de Calidad ISO 9001 e ISO 14001, y que junto a la Q de Calidad Turística y, la recientemente obtenida, UNE  216301:2007 de sistemas de Gestión Energética, lo convierten en un recinto líder a nivel europeo en materia de calidad.