Casos de éxito

El Palacio de Congresos ha renovado las butacas de sus Auditorios 1 y 2

Desde el IBV hemos realizado unos protocolos y desarrollo de unas pruebas para comparar las butacas entre sí desde el punto de vista del confort, la usabilidad y la ergonomía.  En estas pruebas obtenemos unas valoraciones subjetivas de un grupo de usuarios con diversidad en su tamaño, forma, modo de uso y también obtenemos unos valores objetivos que nos permiten obtener un ranking de las butacas desde el punto de vista del confort y la usabilidad

José Solaz // Director científico del IBV

Reto

Después de 24 años de uso, 3.100 eventos y 2,3 millones de asistentes, hemos ha renovado las butacas de sus Auditorios 1 y 2. Para ello, necesitábamos un diseño integrador de todos los elementos, en el que las distintas piezas fueran coherentes con la imagen que transmite el propio edificio, así como con los diferentes espacios. Además, el proyecto exigía la máxima calidad en los materiales, junto con una funcionalidad y versatilidad acorde a las necesidades que la actividad congresual actual requería.

 

Otro de los retos era la adecuación a la arquitectura de los auditorios y el mantenimiento y potenciación de las excelentes condiciones de visibilidad y acústica de las salas. Con una complejidad añadida, y es que debía hacerse en un tiempo limitado y concreto: dos meses para no interferir en el correcto desarrollo de la actividad programada en septiembre.

 

El enfoque de las propuestas de diseño debía justificar y plasmar la imagen de modernidad, apertura, luz y carácter mediterráneo del edificio. Asimismo, el cambio debía permitir el ahorro de tiempos en el desmontaje de las sillas y la obtención de un espacio diáfano que facilitara por ejemplo la ampliación del escenario o la obtención de espacios diáfanos en determinados puntos clave de los auditorios, con el objeto de mejorar el servicio ofrecido.

Solución

Para conseguir el mejor producto a partir de este proyecto tan complejo técnicamente, hemos trabajado de la mano de un aliado estratégico, el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV). El IBV nos ha asesorado en cada uno de los criterios dependientes del juicio de valor, así como en la solvencia técnica de los licitadores y la calidad de los productos ofertados, poniendo el foco principalmente en aquellos temas relacionados con el confort y la usabilidad y creando un vínculo de carácter cooperativo que avala el resultado de todo el proceso, desde la etapa previa a la publicación del pliego hasta la comprobación final de todo el material instalado.

 

En las fases iniciales, el IBV confeccionó las condiciones técnicas del pliego bajo la premisa de garantizar que las características, los requisitos y las valoraciones incluidas fueran las más adecuadas para la correcta selección de los productos y se ajustasen al más alto nivel de calidad.

 

A lo largo de la duración del desarrollo del proyecto, el IBV realizó la gestión y análisis de las muestras, así como de la documentación técnica asociada. En las fases experimentales, el trabajo más significativo fue el análisis de la comodidad y la ergonomía de las muestras de butacas presentadas por las empresas licitadoras. Para ello, se plantearon ensayos con personas usuarias en entornos simulados. En los mismos, hasta 50 personas realizaron pruebas de uso para evaluar el confort de las muestras presentadas, que iban desde los 10 a los 90 minutos de duración. Además, se realizó la evaluación ergonómica de cada uno de los modelos presentados, pruebas de usabilidad de palas y pupitres, así como el análisis de las presiones que cada una de las butacas ejercían sobre cada participante al ser usadas. Con esta información, el IBV confeccionó el informe técnico razonado, con las puntuaciones otorgadas a cada empresa licitadora en los criterios sometidos a valoración, resultando ganadora la oferta presentada por Ascénder S.L.

 

Finalmente, el Instituto también participó en la comprobación de la recepción, instalación y – una vez efectuada ésta - en el chequeo de que cumplía, efectivamente, con todo lo exigido en el pliego y planteado en la oferta que fue la adjudicataria del trabajo.

 

José Solaz, director científico del IBV, habla de los pilares bajo los que se planteó la reforma del patio de butacas y palco de los Auditorios 1 y 2.

“Desde el IBV hemos realizado unos protocolos y desarrollo de unas pruebas para comparar las butacas entre sí desde el punto de vista del confort, la usabilidad y la ergonomía.  En estas pruebas obtenemos unas valoraciones subjetivas de un grupo de usuarios con diversidad en su tamaño, forma, modo de uso y también obtenemos unos valores objetivos que nos permiten obtener un ranking de las butacas desde el punto de vista del confort y la usabilidad”

Objetivos cumplidos

Tras la comparativa y el estudio realizado se llegó a la conclusión que la butaca de Ascénder S.L. superaba con creces los estándares establecidos en el pliego de confort y ergonomía.

El resultado de esta inversión, cuyo importe ascendió a 997.131 euros, es una propuesta orientada al bienestar y a la eficiencia, que incorpora innovación, estilo y calidad, potenciando las excelentes características, como por ejemplo acústicas, del espacio, convirtiéndolo en una nueva realidad para los sentidos. ¡Es por ello por lo que nos sentimos altamente orgullosos del trabajo realizado!

Hablamos de butacas muy amplias, de medidas superiores al estándar. Sus dimensiones han hecho posible mejorar la visibilidad al escenario. El asiento tiene un sistema de abatimiento lento y silencioso, evitando interrupciones cuando alguien se levanta.  Además, son ergonómicas, con tejidos de elevada calidad y transpirables. El diseño recto de la butaca, los costados trapezoidales y la ausencia de elementos que impidan el paso entre filas, ofrecen una perspectiva de líneas curvas y pasillos limpios, sobre los que circular cómodamente.

Destaca en este proyecto el ahorro de tiempo (y costes) en el montaje y desmontaje de los asientos. El diseño ha sido pensado para que no sea necesario extraer toda una fila para quitar una butaca, pero, sobre todo, para actuar con rapidez.

Y además, gracias al eficaz trabajo de elaboración e instalación de las butacas y moquetas por parte de la empresa adjudicataria, se pudo finalizar durante los dos meses previstos, sin alterar el calendario de eventos del Palacio.